La geotermia en España, del recurso olvidado al activo estratégico
Si piensas en renovables en España, seguramente te vienen a la cabeza la solar y la eólica.
La geotermia suele quedar en un discreto segundo plano, casi como una rareza técnica. Sin embargo, el subsuelo español guarda un potencial que empieza a tomarse en serio en la planificación energética nacional y en los programas de ayudas públicas.
La pregunta ya no es solo qué es la geotermia en España, sino qué papel puede jugar en el mix energético y qué implica para quienes gestionan carteras de activos y toman decisiones en el mercado eléctrico.
En HSAT Energía como expertos en optimizar activos energéticos, vamos a aclarar qué es la geotermia y su aportación en el mix energético.
Qué entendemos por geotermía y por qué importa ahora en España

La geotermia es la energía que se obtiene del calor almacenado en el interior de la Tierra. Ese calor se encuentra en rocas, suelos y aguas subterráneas y puede aprovecharse de distintas maneras según su temperatura y profundidad.
A efectos prácticos podemos pensar en tres grandes bloques.
Muy baja y baja temperatura, la geotermia que ya se usa
Son recursos por debajo de unos 25 °C en muy baja temperatura y hasta unos 100 °C en baja temperatura que se aprovechan sobre todo con bombas de calor geotérmicas para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria en edificios, redes de calor urbanas o ciertos procesos industriales de baja temperatura.
En España este es el tipo de geotermia que más se ha desarrollado hasta ahora, con proyectos repartidos por distintas comunidades autónomas y un crecimiento progresivo.
Media y alta temperatura, la geotermia que mira al mix energético
Aquí entran en juego recursos 100 y 150 °C (media temperatura) y por encima de 150–180 °C (alta temperatura), capaces de alimentar procesos industriales más exigentes e incluso centrales de generación eléctrica en régimen continuo. Son los que están en el centro del debate sobre geotermia profunda y su contribución futura al sistema eléctrico.
La clave, y el motivo por el que esta tecnología empieza a ganar protagonismo, está en que la geotermia es una fuente renovable gestionable, con producción estable y predecible, algo muy valioso en un sistema cada vez más dominado por tecnologías variables.
Dónde está el potencial geotérmico en España, del subsuelo peninsular a Canarias
El Instituto Geológico y Minero de España lleva décadas cartografiando los recursos geotérmicos y señala que la mayor parte de los recursos identificados en la península son de baja temperatura, con rangos típicos 30 y 100 °C, con presencia puntual de valores superiores en áreas concretas.
Zonas con recurso de baja y media temperatura
Los estudios apuntan a potencial significativo en:
• Áreas de Galicia y la cornisa cantábrica
• Zonas del Sistema Central y parte de Castilla y León
• Regiones de Cataluña y Aragón
• Tramos de Andalucía y Levante
En estas zonas la geotermia encaja muy bien con usos térmicos industriales, redes de calor y proyectos de climatización eficiente, más que con generación eléctrica directa.
Canarias, el gran laboratorio de geotermia profunda
El propio MITECO subraya que las Islas Canarias concentran el mayor recurso geotérmico de media y alta temperatura del país, asociado a su naturaleza volcánica.
Aquí hablamos de temperaturas mucho más elevadas, con potencial no solo térmico, sino también eléctrico. No es casualidad que una parte significativa del presupuesto del programa de geotermia profunda se haya reservado para estudios de viabilidad en cuatro islas canarias.

Qué papel puede jugar la geotermía en el mix energético español
Hoy la aportación de la geotermia al sistema eléctrico español es testimonial, ya que no hay centrales en operación de media o alta temperatura para generación, y el grueso de proyectos se concentra en usos térmicos.
Pero todo apunta a que esto puede cambiar en la próxima década.
Una renovable gestionable en un mix cada vez más variable
En un sistema con fuerte presencia de eólica y solar, tecnologías como la geotermia aportan:
• Producción estable y predecible, útil para reducir la necesidad de respaldo fósil.
• Capacidad de operar de forma estable y modular su potencia dentro de rangos limitados, ofreciendo un aporte gestionable al sistema.
• Opción para generar valor en mercados intradiarios, donde tener activos con disponibilidad alta y comportamiento estable es especialmente interesante.
Aun con objetivos de potencia moderados, incorporar geotermia al mix puede tener un impacto cualitativo mayor que su porcentaje puramente cuantitativo.

Lectura desde la gestión de activos energéticos
Para comercializadoras, generadores y consultoras, la geotermia abre varias líneas de reflexión:
• Cómo afectaría la entrada de geotermia profunda en sistemas insulares como Canarias a la estructura de precios.
• Qué oportunidades de diversificación de cartera ofrecen los proyectos térmicos geotérmicos en industria y redes de calor.
• Cómo puede combinarse con otras tecnologías renovables para suavizar perfiles de generación y reducir exposición a la volatilidad en mercados intradiarios.
No se trata solo de añadir una tecnología más a la lista, sino de entender cómo cambia el equilibrio entre activos gestionables y no gestionables.
Retos reales de la geotermía en España y claves para los próximos años
Todo esto suena muy bien, pero la geotermía no es una tecnología trivial. Tanto los organismos públicos como los análisis recientes señalan varios obstáculos importantes:
• Inversión inicial elevada en prospección profunda, antes de confirmar la viabilidad del recurso.
• Tiempos largos de desarrollo, desde los primeros estudios hasta la entrada en operación.
• Necesidad de personal muy especializado en diseño, perforación y operación.
• Complejidad administrativa ligada a la normativa minera, autorizaciones de perforación y la coordinación con administraciones energéticas y ambientales.
Por eso las ayudas públicas se concentran precisamente en la fase más incierta, con el objetivo de reducir el riesgo percibido por el capital privado y mejorar la financiación de proyectos.
Para el sector privado, las claves pasan por:
• Seguir de cerca los resultados de los sondeos financiados en Canarias y en zonas peninsulares prioritarias.
• Evaluar qué segmentos de la propia cartera podrían beneficiarse de calor geotérmico, ya sea en procesos industriales o en redes de calor.
• Incorporar escenarios con geotermia en los análisis de planificación a medio y largo plazo.
En resumen, por qué conviene tener la geotermia en el radar desde hoy
La geotermia en España está en un punto interesante.
No compite en titulares con la solar o la eólica, pero ha entrado en la agenda de país con objetivos claros, programas de ayudas específicos y un foco muy definido en Canarias y en determinados polos industriales y urbanos.
Para quienes gestionan activos energéticos, toman decisiones de compra y venta de energía o asesoran a grandes consumidores, ignorarla sería un error estratégico. No se trata de apostar todo al subsuelo, sino de entender qué puede aportar en términos de estabilidad, gestión del riesgo y diversificación de cartera.
Si quieres profundizar, el siguiente paso lógico es revisar los mapas oficiales de potencial geotérmico y el detalle del programa de geotermia profunda, y cruzarlo con tu realidad concreta, ya sea un territorio, un portfolio de generación o un conjunto de clientes industriales.
Ahí es donde este recurso, todavía emergente, puede empezar a convertirse en una verdadera oportunidad.
Si quieres entender cómo tecnologías renovables emergentes pueden influir en la rentabilidad de tus activos energéticos, merece la pena mantener un análisis continuo del mercado.
En HSAT Energía llevamos años estudiando cómo cada cambio tecnológico afecta al corto plazo del sistema eléctrico español. Mantente atento a nuestras publicaciones para seguir identificando oportunidades reales en un sector que evoluciona cada cuarto de hora.